¡Oh, madre mía!
Si hay algo de lo que no puede quejarse ese pequeñajo es de sus pulmones. ¡Y qué pulmones!. Os explico.
Yo vivo en una casa, y justo al lado tenemos un bloque de pisos que consiste en un primer piso, y un dúplex encima. Pues bien, estos vecinos viven en el dúplex, y creo que la pared de mi estudio está pegada a la habitación de dicho crío.
El caso es que ese pequeño debe de tener el récord guiness en llantos. No sé como no se deshidrata, porque lleva dos años llorando las 24 horas del día. Y no es porque sus padres no le atiendan y le cuiden como es debido.. al contrario. Van, están con él, le tranquilizan, se van.... y vuelta otra vez a berrear. Porque además no es el lloro normal de un bebé, ¡no!, este saca sus pulmones por la boca, pues llego a escucharlo desde el otro extremo de la casa (y hablo de una vivienda de tres plantas O_o). Además, para más inri, antes cuando le escuchaba llorar me ponía la música y me aislaba. Pero hace unos pocos meses que mi cadena musical dejó de funcionar... así que imaginaros el plan. Querer concentrarse en una nueva pintura y no oír más que un minimonstruo que emite con sus llantos más decibelios que una motosierra.
Y ya no sólo eso, son también las situaciones de tensión que crea. No sería la primera vez que escucho a la madre gritando que está harta de los lloros y del niño.
No sé, a veces me da por pensar que igual está atado a una cadena cual oso en un circo... pero no escucho cadenas, y el crío corretea gritando mama y papa a cada 5 minutos. Bueno, es más bien: ¡¡Maaaammmmaaaaaaaaaaaaaaaarghhhh!!!! ip, buaaaaaaaaaaa!!! maaaaaaaaammma!!.
A veces le tiraría un tocho a la cabeza para que se callara :S... evidentemente esto último es broma. Por mucho que me desquiciara, sería incapaz de hacer daño a nadie.
Esto me recuerda a una situación similar en nuestra anterior vivienda.
En el piso de al lado, un matrimonio decidió tener a su segundo hijo... y el niño casi acaba con ellos. De hecho, no sé cómo terminó la cosa, pero ese crío era desesperante. Alguna vez escuchamos algún que otro portazo y ver al padre irse del piso porque no aguantaba más, y eso que ese hombre era de lo más pacífico.
En fin, ya me he desahogado xDDD.
¡Saludos!
Si hay algo de lo que no puede quejarse ese pequeñajo es de sus pulmones. ¡Y qué pulmones!. Os explico.
Yo vivo en una casa, y justo al lado tenemos un bloque de pisos que consiste en un primer piso, y un dúplex encima. Pues bien, estos vecinos viven en el dúplex, y creo que la pared de mi estudio está pegada a la habitación de dicho crío.
El caso es que ese pequeño debe de tener el récord guiness en llantos. No sé como no se deshidrata, porque lleva dos años llorando las 24 horas del día. Y no es porque sus padres no le atiendan y le cuiden como es debido.. al contrario. Van, están con él, le tranquilizan, se van.... y vuelta otra vez a berrear. Porque además no es el lloro normal de un bebé, ¡no!, este saca sus pulmones por la boca, pues llego a escucharlo desde el otro extremo de la casa (y hablo de una vivienda de tres plantas O_o). Además, para más inri, antes cuando le escuchaba llorar me ponía la música y me aislaba. Pero hace unos pocos meses que mi cadena musical dejó de funcionar... así que imaginaros el plan. Querer concentrarse en una nueva pintura y no oír más que un minimonstruo que emite con sus llantos más decibelios que una motosierra.
Y ya no sólo eso, son también las situaciones de tensión que crea. No sería la primera vez que escucho a la madre gritando que está harta de los lloros y del niño.
No sé, a veces me da por pensar que igual está atado a una cadena cual oso en un circo... pero no escucho cadenas, y el crío corretea gritando mama y papa a cada 5 minutos. Bueno, es más bien: ¡¡Maaaammmmaaaaaaaaaaaaaaaarghhhh!!!! ip, buaaaaaaaaaaa!!! maaaaaaaaammma!!.
A veces le tiraría un tocho a la cabeza para que se callara :S... evidentemente esto último es broma. Por mucho que me desquiciara, sería incapaz de hacer daño a nadie.
Esto me recuerda a una situación similar en nuestra anterior vivienda.
En el piso de al lado, un matrimonio decidió tener a su segundo hijo... y el niño casi acaba con ellos. De hecho, no sé cómo terminó la cosa, pero ese crío era desesperante. Alguna vez escuchamos algún que otro portazo y ver al padre irse del piso porque no aguantaba más, y eso que ese hombre era de lo más pacífico.
En fin, ya me he desahogado xDDD.
¡Saludos!













